Peculiar
Sería la palabra exacta
Erase yo, o un yo hace mucho tiempo
En una casa antigua, las de mi reencarnantico agrado
De esas coloniales
Propias de Britannia y su commonwelth
Tenía un ático
Y un jardín, un jardín de tierra, sin pasto
Y abismos profundos sin aparente suelo
Pero pequeños, como hoyos de un carro de medio siglo
Y vino una gata, una gata de aquellas de encuentros
De encuentros por el peso evolutivo de un instinto controlador
Que por supuesto, estaba preñada
De varios gatos, todos de diferente color
Jugaba yo con ellos, cabiendo la redundancia por que en sueños
Con su cambiante naturaleza
Vale la pena especificar
Obviando la explicación
Dicha gata me encargo a sus niños
Por niños, hablemos de un arcoíris de muchos padres
Y yo jugaba con ellos, traté de cuidarlos
Pero perdí
Los perdí
A todos uno a uno
Y el ambiente se tornaba hostil
Más lúgubre
Como susurrando una tormenta
La casa cambió, o de repente no
Simplemente asevero su estilo
Dicha gata se convirtió en un ser maligno
Quien me encerró en un cuarto
Lleno de juguetes
De esos antiguos
Todos de porcelana
Y todo se caía
El piso de madera se movía
El techo se alejaba cada vez más y más
Y las arañas de velas mostraban su pesar
Sillas con soporte de barco se bamboleaban solas
Y solo se podía ver algo rojo por el cerrojo
Los ojos de la gata tal vez
Maravillada por su poder vengativo
Entraba culpa en mí
Estaba encerrado y sin poder salir
Y pensaba
!Que bella casa!





